Upcycling, como la vida misma

Cuando reciclamos experiencias de vida, relaciones personales, experiencias laborales y lo transformamos en algo mejor.

Uno de mis términos favoritos es el upcycling, porque te permite re-crear, tomar algo que otra persona creó y diseñó, cumplió su tiempo de vida útil y en tus manos se puede convertir en algo mejor.

El proceso de re-crear, de dar nueva vida, es maravilloso porque te entrega el poder de usar la creatividad a tu servicio, sin el juicio de nadie más. Si a eso le sumas la posibilidad de poder convertirlo en un negocio, tanto mejor.

En este artículo no hablaré de como hacer un negocio de upcycling. Si deseas que lo haga escríbeme a mis redes sociales o a mi correo de contacto para el contenido de mi otro blog especializado para ecoemprender.

Cada nuevo despertar es una instancia para re-crear. Todo lo que haces lo realizas porque en algún momento lo aprendiste, lo experimentaste, lo aplicaste y quedó en tu disco duro. El punto es si con ese conocimiento estás haciendo algo que sea mejor.

¿Estás entregando valor a tu día a día?

No sé si te has hecho esta pregunta, pero quizás debas escribirla y pegarla en el techo sobre tu cama. Te voy a explicar por qué.

En otro momento te hablé de la importancia de encontrar tu motor y cómo hallarlo, pero para mantenerlo andando debes abastecerlo de energía.

Si tu motor es «hacer que los niños alcancen sus sueños«, sabes que no ocurrirá al día siguiente de haber descubierto tu motivación, es un trabajo diario y necesitas ser constante. Para no perder ese ritmo una herramienta es darle valor a tu día. Ya sea para mantenerte con el ánimo siempre arriba o para hacer tangible el avance hacia tu meta.

Necesitas recordarte a diario cuál es tu misión para no perder tu foco en el camino para alcanzarla. Ese recordatorio debe ser algo que con sólo leerlo, imaginarlo o pensarlo haga que te levantes con energía. Es así como aplicarás el upcycling de vida.

¿Upcycling de vida?

Pues sí, me lo acabo de inventar. Es tomar el aprendizaje del día, la semana o el mes y convertirlo en algo mejor. Ya sea para ti, tu entorno, tu circulo laboral, familiar o para el mundo.

Tomar esa conversación de ascensor que te permitió saber que la chica de las fotocopias tiene los mismos gustos que tu hija y ayudó a que te dieras cuenta que el regalo perfecto no era comprarle ropa nueva si no salir con ella de shopping sólo para compartir el tiempo. Es darte cuenta que las peleas que tenías con tu padre son similares a las que tienes con tu jefe, porque él ve potencial en ti y no tiene herramientas para decírtelo y apoyarte. Es recordar el juego que te hacía tu abuela para que comieras verduras, que lo aplicaste con tus hijos, y que con tu toque personal podrías hacer una variante para mejorar las relaciones en tu trabajo.

Madre de la mano con su hijo pequeño

Se trata de dar una nueva vida al aprendizaje que obtienes día a día y no sólo aplicarlo en el mismo entorno donde lo conociste. Es darle un más, un upgrade, para llevarlo a otros terrenos donde no sólo solucione un problema si no que entregue una satisfacción que haga que al acostarte mires el techo, veas la pregunta ¿estás entregando valor a tu día a día? y la respuesta sea Sí!

Herramientas que te ayudarán en el Upcycling de Vida

Como supondrás activar la memoria y apaciguar el ego serán importantes en este proceso de re-crear para generar valor a tu día.

  • Memoria Selectiva: Por un lado la memoria será tu aliado y no se trata de recordar todo, si no de reprogramar tu memoria. Reconfigúrate para mejorar tu memoria selectiva. No se trata de hacerse el tonto con las malas experiencias, si no de rescatar el aprendizaje; perdonar el error, siempre que duela es porque hay algo que perdonar; resuelve una necesidad, debe tener un uso o valor; y genera una sonrisa, aquí va ese más, lo que dará un valor más importante a ese aprendizaje rescatado.
  • Apacigua tu Ego: En este proceso de rescatar aprendizajes tu ego intentará de todas las maneras posibles de vendar tus ojos o tapar tus oídos. Para evitar ésto debes tener presente: 1) No importa quién creo el aprendizaje si no lo que re-crearás. 2) A quién le importa quién tuvo o tiene la culpa! Aquí vuelve a revisar los pasos de la memoria selectiva y perdona. 3) Si le generas una sonrisa a otro en vez de sólo a ti, vale el doble.

¿Cómo saber si lo estás haciendo bien?

En ocasiones hacemos cosas por otros, no son valoradas y nos duele. Probablemente porque esas cosas las hacemos por nosotros y no por ellos, y nos duele porque en nuestro interior nos genera ruido. En otras ocasiones hacemos cosas espontáneas, creyendo que es lo lógico y natural, o pensando que es por nuestro bien y sin darnos cuenta recibimos un abrazo, un agradecimiento o un postre de regalo.

No se trata de planear todo o ponerle una doble intención a nuestras acciones. Se trata de valorar lo que tenemos en nuestro interior, reconciliarnos con nuestros procesos y dar lo mejor sin la expectativa de obtener algo a cambio.

¿Cómo sabremos si vamos por buen camino? Cuando te acuestes y cuando despiertes te harás la pregunta sobre si estás dando valor a tu día a día, y sin pensarlo sonreirás y ese será tu sí!

Sonrisa de mujer en escala de grises - Upcycling de vida

Pilar Vial

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